La técnica para crear esta obra consta de tres etapas.
La primera es la preparación del fondo mediante la técnica de arte fluido. Se vierten en capas distintos colores de pintura acrílica en un mismo vaso y luego se aplican sobre el lienzo, permitiendo que al desplazarse se mezclen y formen patrones y texturas únicos.
La segunda etapa consiste en reconocer la silueta del volcán. Cada fondo ya contiene formas naturales, y a partir de ellas se identifica el volcán que será representado. Una vez elegido, el autor investiga información sobre ese volcán para comprender mejor su esencia y características.
Finalmente, la tercera etapa es la intervención gráfica mediante trazos en acrílico negro, blanco y dorado, que definen la figura, resaltan detalles y aportan contraste y profundidad a la composición.
La historia eruptiva del volcán Lanín no presenta registros claros en tiempos recientes, lo que indica que ha permanecido en reposo durante un largo periodo.
No existen erupciones históricas confirmadas, aunque su forma y composición muestran que tuvo actividad en el pasado geológico, probablemente hace miles de años. Por esta razón, se considera un volcán potencialmente activo, pero con un comportamiento muy estable en la actualidad. A pesar de su aparente tranquilidad, el Lanín forma parte de la cadena volcánica de los Andes, por lo que su sistema interno no se considera completamente extinguido.
Su actividad actual es prácticamente nula, sin emisiones visibles ni señales eruptivas importantes, pero sigue siendo observado dentro del contexto volcánico regional.
El volcán Lanín se ubica en la zona sur de la cordillera de los Andes, en la frontera entre Chile y Argentina. Por el lado chileno, se encuentra en la Región de La Araucanía, mientras que en Argentina está dentro de la provincia de Neuquén.
Se eleva como una montaña imponente y simétrica, cubierta de nieve en su cumbre durante gran parte del año. Rodeado de bosques, lagos y paisajes volcánicos, el Lanín es uno de los volcanes más emblemáticos de la zona. Forma parte del Parque Nacional Lanín en Argentina y está cerca de áreas protegidas en Chile, lo que lo convierte en un importante símbolo natural y un destino destacado para el montañismo y el turismo de naturaleza.